WEB DE TORREVIEJA
Buzón General AYUNTAMIENTO DE TORREVIEJA (NOTICIAS)
Concejalía de DeportesDepartamento de Comunicación
(Concejalía de Deportes)

PRINCIPALES
Concejalía de Deportes
Noticias y Agenda
29/06/05
Recepción FC Torrevieja
27/06/05
Resultados de la Milla Urbana
27/06/05
Éxitos deportivos de equipos locales
26/06/05
I Carrera Ciclista Escuelaa Deportivas
25/06/05
Milla Urbana Ciudad de Torrevieja
22/06/05
Ascenso a Tercera División
21/06/05
Noticias de baloncesto
21/06/05
Crónica XII Gala del Deporte
19/06/05
XXII Día de la Bicicleta
18/06/05
Gimnasia Rítmica: Campeonato Escuelas Municipales
17/06/05
XII Gala del Deporte
16/06/05
Resultados XII Olimpiada Escolar
16/06/05
XXII Día de la Bicicleta
14/06/05
XII Gala del Deporte
14/06/05
Fútbol: Qué cerca está
13/06/05
Abierto plazo Cursos de Natación Verano 2005
13/06/05
471 alumnos bautismo de mar vela latina
12/06/05
Entrega premios II Juegos Deportivos Escolares
12/06/05
V Travesía a nado del Puerto de Torrevieja
11/06/05
II Copa Escolar


Vuelta atrás
Vuelta atrás · Adelante · Contacto e-mail · Principal
ESPAÑOL Concejalía de Deportes
Dirección Postal Av/ Monge y Bielsa s/n
Concejalía de Deportes 96 570 77 13 - 96 570 54 16
e-mail Concejalía de Deportes (deportes@cv.gva.es)
Ascenso a Tercera División
Comienzo Torrevieja
Miércoles, 22 de junio de 2005 ( Hoy hace 2 años y 326 días) 14:15
\ Áreas Municipales \ Concejalía de Deportes (Index) Más/menos secciones
Deportes Gral / Fútbol

ALIRÓN EN DOS PARTES
AT. SAGUNTINO, 1; TORREVIEJA, 1
Por Antonio Sala

At. Saguntino: Aitor, Juanjo, Soler, Salcedo, Sorribes, Jávega, David Gómez, Óscar (Quique 76'), Manolo, Lloret (David Navarro 45') y Rifaterra (Cristian 45').

Torrevieja: Aurelio, Canario, Zapata, Manresa, Mejías (Manuel 73'), Germán, Izu, Abel, Luis Blanco, Víctor (Gallego 69') y Jules.

Árbitro: Jordán Jorques, de Valencia, auxiliado por Moraleda Santos y Martí Gausach. Por el At. Saguntino, mostró la tarjeta amarilla a Manolo, Óscar, Soler, David Gómez, Aitor y Secundino González (entrenador), y la roja directa a Sorribes (minuto 25); por el Torrevieja, amonestó a Mejías, Jules, Luis Blanco y Manresa.

Goles: 0-1, 82': Víctor corta con el pecho un pase de Soler, avanza y envía por entre las piernas de éste en diagonal a Ramiro, que espera la salida del portero y le coloca el disparo raso, con efecto interior, por el otro palo. 1-1, 83': Tras el saque de centro, Quique envía en largo por la derecha a David Gómez, que recibe en el área de espaldas a puerta perseguido por Manresa, controla y deja atrás para un desmarcado Cristian, éste tira en carrera y el balón roza la pierna de Izu y la frente de Canario y descoloca a Aurelio, que se había lanzado a su derecha.

Incidencias: Partido adelantado al sábado, 18 de junio. La expedición torrevejense llegó al restaurante donde comió con casi una hora de retraso con respecto al horario previsto, a causa de un accidente ocurrido en la autopista entre un autobús y un camión. Primer enfrentamiento entre ambos clubes. Hubo traca a la salida del At. Saguntino. Los salineros jugaron completamente de blanco. Al estar Juan Manuel Riquelme sancionado por haber cumplido el ciclo de cinco amonestaciones, se sentó en el banquillo como primer entrenador Jesús Aracil. Los jugadores locales Jávega, David Gómez y Rifaterra eran conocidos, pues disputaron la anterior liguilla de ascenso (los dos primeros con el Catarroja, y el tercero con el Paterna) contra el Torrevieja. El terreno del Campo Nuevo de Morviedro, aunque a principios de temporada presentaba un magnífico aspecto, a estas alturas tenía muy poco césped, por las bandas y en algunas zonas de las áreas. Zapata hubo de retirarse lesionado. En determinados momentos (la expulsión de Sorribes y la consecución de los goles) se produjeron incidentes en el público, incluido el lanzamiento de objetos al juez de línea Martí Gausach, y fue precisa la intervención de agentes de la Guardia Civil. Con este resultado y el empate al día siguiente del Utiel, el Torrevieja se proclama matemáticamente campeón del grupo C de la liguilla y, así pues, jugará la próxima temporada en Tercera División.



Parte 1 (escrita durante la circunspecta mañana del domingo, 19 de junio de 2005):

El partido propiamente dicho


Condenados a esperar. Después de un excelente trabajo, de soportar lo indecible, de recibir «estopa» hasta en el carné de identidad, y de marcar el gol que encarrilaba el éxito final, los deberes aún estaban por terminar. Impecable el comportamiento del equipo durante todo el partido. Lamentamos la carencia de ese plus de oficio, de picardía, hasta de descaro o desvergüenza, cuando menos difícil estaba el asunto. Quedaba pendiente la penitencia por encajar el empate tras el saque de centro y a falta de siete minutos para alcanzar el cielo.

Estábamos prevenidos sobre lo que nos aguardaba en el Morviedro, tanto en el rectángulo como en la grada. El Saguntino apuraba sus remotas opciones, que pasaban por una doble victoria ante el Torrevieja. Para conseguir la primera, se empleó con una agresividad rayana en lo antideportivo. La agobiante presión, muy exigente en el apartado físico, desembocaba en no pocas entradas ultrarreglamentarias, y contó con la condescendencia de Jordán Jorques hasta que Martí Gausach le informó del puñetazo -según el acta- de Sorribes a Luis Blanco. El partido seguía -y seguiría- sin ritmo, sin combinaciones ofensivas destacadas, pero los visitantes se sintieron afianzados con un hombre más al tiempo que los locales hubieron de medir sus ímpetus. En esta fase de dominio latente se generó la jugada que acabó en libre directo cerca del área. Lo lanzó Zapata, Jairo se apartó de la barrera, desvió David Gómez, el último de los defensores que la formaban, y el balón se estrelló en un poste y salió a córner por el otro. Había pasado más de media hora, por lo cual se intuía que el partido iba a ser de escasas ocasiones, y que, en consecuencia, había que aprovechar la que se presentara. Jules lo intentó desde lejos con un tiro que salió cerca de la escuadra. Los valencianos volvieron a perderles el miedo a las tarjetas -el alto y corpulento Manolo hizo «méritos» sobrados para ver la segunda, pero creemos que el árbitro no se atrevió con otra expulsión- y a extralimitarse en la pelea, y su única aportación atacante destacable estribó en una buena jugada de David Gómez, que regateó a Manresa y disparó raso por el primer palo, donde detuvo Aurelio. Antes del descanso, un tiro de Mejías rebotó en el propio Víctor, y Luis Blanco pretendió ajustar el nuevo chut, pero no lo anguló lo suficiente como para inquietar a Aitor.

Con aparente tranquilidad, el Torrevieja «amasaba» el partido. La zaga continuaba sin mostrar fisuras, ni por arriba ni por abajo -pese a que la participación de David Navarro y Cristian dio a los de González una imagen bien distinta-, y los envíos largos eran blocados o despejados por Aurelio. Tenía que llegar la oportunidad. A balón parado tuvimos dos: un saque de esquina de Jairo cabeceado por Zapata que desvió Manolo; y un golpe franco desde el lateral, con lanzamiento de Germán, control de García y nuevo envío al de Redován, que remató de cabeza al cuerpo del guardameta mientras recibía otro «recado» de Manolo. La estrategía consistía ahora en que el Saguntino, cuyas armas exhibidas no le habían servido hasta entonces, se volcara a la desesperada -pues de nada le valía el empate- para sacar así producto de los huecos en sus líneas. Efectivamente, eso sucedía con el transcurso de los minutos: el área estaba más cerca que al principio. Como ejemplo, Aitor desbarató fuera de ella un pase de Víctor a Jules. Faltaba precisar, coordinar... y mantener la concentración. Porque los rojillos tampoco renunciaban. Óscar enganchó un centro pasado de Cristian y Mejías desvió a córner. Tras sacar Salcedo de esquina y tocar de cabeza Manolo y Canario al alimón, David Navarro remató fuera, también de cabeza. No eran unos síntomas alarmantes: el equipo de casa luchaba por su supervivencia y aún resolveríamos algún que otro envío «a la olla».

Todo quedaba pendiente de acertar con la portería. Recogiendo un centro de García rechazado por David Navarro, Jairo dejó de cabeza para Víctor, que desde el vértice del área pequeña tiró alto; prohibido desesperarse. Soler cortó un pase de Jairo a Jules, que encaraba puerta; nada, nosotros, a lo nuestro. Ramiro no abrió otra cesión a los desmarcados Abel y Jules y dio ventaja a Aitor; en fin, a la próxima. Y la próxima llegó. Víctor conectó con Ramiro, éste templó los nervios -¿cuántas cosas pasarían en un segundo por su mente?- y puso a los salineros en ventaja. Por fin. Primera parte del plan, cumplida. Con resistir durante ocho minutos más, con el Saguntino diezmado y desmoralizado, ya estaba el ascenso en el bolsillo.

Hemos contado aquí repetidas veces que no somos fervientes partidarios de la existencia de las meigas ésas, aunque hubiérelas. Pero, la verdad, con este Torrevieja de nuestros pecados y nuestras cuitas, la incredulidad del más pintado está soportando muy duras pruebas estos últimos años. De nada vale el argumento de la presunta relajación tras celebrar el gol, ni el del infortunio por el doble desvío del tiro cuando Aurelio iba a detenerlo. El caso es que un conjunto que aspira a campeón, y que logra el tanto que culmina una temporada, no debe, bajo ningún concepto, ser sorprendido de la forma en que lo fue, tras el saque de centro. Como era inútil darle vueltas a la cuestión -así ocurrió y punto-, nos quedamos con lo positivo. Si antes del sorteo de la liguilla nos ofrecen la posibilidad de que, en la última jornada, nos baste un empate en el «Vicente García» ante un equipo descartado, habríamos firmado sin pensarlo. Pues eso mismo es lo que teníamos, como consuelo ante el malhadado lance que había convertido en días los minutos de espera. Claro, eso lo suponíamos antes de disputarse el Utiel-Benisa...



Parte 2 (escrita durante la resacosa mañana del lunes, 20 de junio de 2005):
El alirón propiamente dicho


Siendo objetivamente bueno el punto arrancado a sangre y fuego en Sagunto, en el viaje de vuelta no vimos los semblantes serenos ni las bromas habituales. Reinó durante gran parte del trayecto un silencio apenas roto por conversaciones meditabundas. La manera de escaparse la gloria cuando ya se toca, sumió a la expedición en una tensa incertidumbre. Los pensamientos daban vueltas y más vueltas, sin reproches para nadie, a la dichosa jugada. Tan inevitable como inútil era imaginar cómo habría sido la llegada a Torrevieja en otras circunstancias. Por encima de todo, escocía el amargo sinsabor de no haber proporcionado -¿todavía?- la mayor alegría a esta modélica afición. Entre lacónicas frases de ánimo y de fingida despreocupación, tampoco faltaba quien se ponía en lo peor: ¿y si nos meten un gol tonto, y si luego se encierran y nosotros nos aturullamos y nos atascamos...?

En la despedida, barruntándose una larga semana, y como cumpliendo un trámite, algunos se interesaron por la forma de tener noticias, al día siguiente, del partido de La Celadilla. No es que hubiera excesiva convicción, pero ¿quién sabe...?

Los teléfonos empezaron a sonar con insistencia sobre las ocho de la tarde, a falta de un cuarto de hora para el final del Utiel-Benisa. La expectación alcanzaba su definitiva subida. Inenarrables los postreros minutos. Nuestro propio compañero Luis Agüe nos contaba desde Utiel «en exclusiva», minuto a minuto, las incidencias del encuentro que dejaría a su equipo -lástima que sólo uno pueda ascender- sin opciones; y todavía tuvo el señorío -que aprendan algunos- de felicitarnos a continuación. Consumado el empate (1-1), el Torrevieja estaba en Tercera División, sin necesidad de puntuar en la última jornada. Después de todo, el gol -undécimo que marca en este campeonato- del revulsivo habitual, Ramiro González Romero, sí resultó decisivo; lo único que ocurrió es que lo supimos al cabo de veintitrés horas y media.

Había que comunicar la buena nueva a los que aún no la conocían. Llamada y cita para la primera celebración en la calle Callosa, sede del hotel-restaurante Tuto. Allí acudieron los jugadores y los directivos. Los que viven fuera (Riquelme o Luis Blanco) necesitaron su tiempo, pero también se unieron. Enfundados todos en la camiseta alusiva a la ocasión, se ondearon banderas y hubo cánticos, mojaduras y manteos por doquier. Hasta el concejal, Antonio Hódar, y el alcalde, Pedro Hernández, que llegaron pasadas las diez, volaron impulsados por los futbolistas.

A las once, la caravana jubilosa se dirigió a la plaza de Waldo Calero. ¡Qué ganas teníamos de que fuera escenario de los festejos por el triunfo de un equipo torrevejense! Directivos, jugadores, familiares, amigos, periodistas y en general cualquiera que pasaba por allí, acabaron dándose un baño nocturno. No se libró casi nadie. Los paseantes se enteraron o confirmaron la noticia y se unieron a la algarabía.

Como fin de la primera fiesta, cena al aire libre, junto al monumento del Hombre del Mar. Y es que la fiesta «gorda» se prepara para este domingo, el que cerrará la temporada, en el campo municipal, con la devolución de visita del At. Saguntino. A las seis de la tarde comenzará el partido más tranquilo y más feliz de un año difícil, como todos, pero que ha supuesto el regreso del Fútbol Club Torrevieja, tras un sexenio de purgatorio, a la Tercera División. Enhorabuena a la plantilla, al cuerpo técnico, a la junta directiva y a la afición.



La información contenida en estas páginas se ofrece a modo orientativo y frecuentemente procede de transcripciones a formato web de otro tipo de documentos, por lo que podría contener errores.